
Contrariamente a la creencia popular, no siempre es necesario cambiar los radiadores existentes para instalar aerotermia; la clave reside en un análisis técnico de la instalación actual.
- Una bomba de calor de alta temperatura puede ser la solución para viviendas con aislamiento deficiente o radiadores de aluminio/hierro fundido.
- La rentabilidad real se alcanza combinando la aerotermia con placas solares y aprovechando las subvenciones, amortizando la inversión en unos 5-7 años.
Recomendación: Antes de solicitar un presupuesto, realiza un análisis de viabilidad técnica para dimensionar correctamente el sistema y evitar costes imprevistos.
La factura del gas sigue subiendo y la normativa europea empuja hacia una climatización más sostenible. En este contexto, la aerotermia se presenta como la solución estrella, prometiendo alta eficiencia y respeto por el medio ambiente. Sin embargo, para muchos propietarios en España, esta promesa choca con una realidad tangible: una instalación de calefacción con radiadores de gas que ha funcionado durante décadas. La idea de una obra faraónica para levantar suelos o cambiar todos los emisores es, a menudo, un freno insuperable que paraliza la decisión.
El debate está lleno de opiniones encontradas. Algunos instaladores afirman categóricamente que es imposible, que los radiadores antiguos, diseñados para trabajar con agua a 70-80°C, son incompatibles con una bomba de calor que es más eficiente a 45-55°C. Otros, en cambio, ven la oportunidad de vender una reforma integral, sugiriendo el cambio a suelo radiante como única alternativa viable. Estas posturas, a menudo simplistas, generan más dudas que certezas y no abordan el problema desde una perspectiva de ingeniería.
Pero, ¿y si te dijera que, como ingeniero térmico, gran parte de mi trabajo consiste en desmentir estos absolutos? La pregunta correcta no es *si* puedes mantener tus radiadores, sino *cómo* y *bajo qué condiciones técnicas*. La viabilidad de la aerotermia con una instalación existente no es una cuestión de «sí» o «no», sino un problema de ingeniería de optimización. Se trata de analizar, calcular y, en muchos casos, adaptar inteligentemente el sistema, no de reemplazarlo por sistema. Este enfoque pragmático permite tomar una decisión informada, basada en datos y no en miedos o promesas comerciales.
Para aquellos que prefieren un formato visual, el siguiente vídeo ofrece una excelente introducción a las bombas de calor híbridas, una de las tecnologías que pueden facilitar esta transición energética en viviendas existentes.
En este análisis detallado, abordaremos los puntos críticos que determinan el éxito de una instalación de aerotermia con radiadores existentes. Desmontaremos mitos, cuantificaremos costes y te proporcionaremos una hoja de ruta técnica para que puedas evaluar tu caso particular con rigor.
Índice: Claves para integrar aerotermia sin cambiar tus radiadores
- Cuándo necesitas una máquina de alta temperatura para no cambiar tus radiadores de aluminio
- Dónde colocar el «ventilador» de la aerotermia para cumplir la normativa de ruidos
- Cómo dimensionar el depósito de agua para que 4 personas se duchen seguidas
- El fallo de no prever dónde meter el «frigorífico» (unidad interior) en un piso pequeño
- En cuántos años recuperas los 8.000 € de inversión con la luz al precio actual
- Aerotermia o gas: ¿qué sistema penaliza menos tu certificado en zona climática C?
- ¿Funciona realmente el suelo radiante para enfriar o condensa humedad en el suelo?
- ¿Es rentable poner placas solares si trabajas fuera de casa todo el día?
Cuándo necesitas una máquina de alta temperatura para no cambiar tus radiadores de aluminio
La necesidad de una bomba de calor de alta temperatura no es una regla general, sino una consecuencia directa de dos factores principales: el nivel de aislamiento de la vivienda y la superficie de emisión de los radiadores existentes. Un sistema de aerotermia estándar es altamente eficiente impulsando agua a 45-55°C, ideal para suelo radiante o radiadores de baja temperatura. Sin embargo, si tus radiadores de aluminio o hierro fundido son antiguos o están justos de tamaño, necesitarán agua más caliente (65-75°C) para poder calentar la estancia en los días más fríos del año, especialmente si la casa tiene pérdidas térmicas importantes (ventanas antiguas, falta de aislamiento en muros, etc.).
Optar por una máquina de alta temperatura es una decisión de ingeniería que permite aprovechar la instalación de radiadores existente, evitando una reforma costosa. Aunque estas máquinas tienen un coeficiente de rendimiento (SCOP) ligeramente inferior a las de baja temperatura, el ahorro frente a no tener que cambiar todos los radiadores de la casa es considerable. La clave está en realizar un análisis de viabilidad técnica previo. Antes de decidir, es fundamental evaluar la situación actual de tu vivienda para determinar si esta solución es la más adecuada y rentable para tu caso específico, con un potencial de ahorro de hasta un 75% en la factura energética en condiciones óptimas.
Puntos clave para decidir si necesitas aerotermia de alta temperatura
- Verifica la temperatura de impulsión actual: Si tu caldera de gas está configurada para funcionar a 70-80°C en los días más fríos, es un claro indicativo de que necesitarás alta temperatura.
- Calcula la superficie de radiación: Un número insuficiente de elementos en los radiadores o radiadores de pequeño tamaño son un factor crítico que exige una mayor temperatura de agua para emitir el calor necesario.
- Evalúa el aislamiento de tu vivienda: Casas construidas antes del Código Técnico de la Edificación (CTE) de 2006, con mal aislamiento en muros y ventanas, tienen una alta demanda térmica que la aerotermia de alta temperatura puede cubrir mejor.
- Considera el clima de tu zona: En zonas climáticas D o E de España (interior de Castilla y León, Pirineos), donde las temperaturas invernales son muy bajas, la alta temperatura es casi siempre la opción más recomendable para mantener el confort.
- Compara costes: A veces, es más económico cambiar 2 o 3 radiadores en estancias clave (como el salón) por unos de mayor tamaño o de baja temperatura, que invertir en una máquina de alta temperatura.
Para dar una idea del mercado español, existen varios modelos consolidados que ofrecen estas prestaciones. La elección dependerá de las necesidades específicas de potencia y del presupuesto disponible.
A continuación se muestra una comparativa de algunos modelos de aerotermia de alta temperatura disponibles en España, según datos de mercado y análisis de fabricantes especializados.
| Modelo | Temperatura máxima | SCOP medio España | Precio orientativo |
|---|---|---|---|
| Daikin Altherma 3 H HT | 70°C | 3.2 | 8.000-10.000€ |
| Vaillant aroTHERM plus | 75°C | 3.0 | 7.500-9.500€ |
| Mitsubishi Ecodan | 65°C | 3.5 | 7.000-9.000€ |
Dónde colocar el «ventilador» de la aerotermia para cumplir la normativa de ruidos
La unidad exterior, comúnmente apodada «el ventilador», es uno de los elementos que más preocupa a los propietarios, especialmente en comunidades de vecinos. Su ubicación no es trivial y debe cumplir con dos normativas clave: la normativa municipal de ruidos y los estatutos de la comunidad de propietarios. La mayoría de ayuntamientos en España establecen límites acústicos estrictos, que suelen rondar los 55 decibelios (dB) durante el día y los 45 dB por la noche, medidos en la ventana del vecino más cercano.
Para cumplir con la normativa, la ubicación ideal es en una fachada, tejado o jardín donde no haya ventanas de dormitorios colindantes. Es crucial evitar patios de luces pequeños y cerrados, donde el sonido puede rebotar y amplificarse. Además, siempre se debe instalar la unidad sobre soportes anti-vibración (silentblocks) para que las vibraciones del compresor no se transmitan a la estructura del edificio. La mayoría de equipos modernos de fabricantes reconocidos son muy silenciosos, operando entre 40 y 50 dB a un metro de distancia, pero una mala instalación puede arruinar el confort acústico. En casos complejos, es aconsejable realizar un pequeño estudio acústico previo.

Como se aprecia en la imagen, existen soluciones estéticas como carcasas o cubiertas acústicas que no solo reducen el nivel de ruido, sino que también integran visualmente la unidad en la arquitectura del edificio, facilitando su aprobación por parte de la comunidad de vecinos.
Estudio de caso: Instalación en patio interior de edificio del Eixample, Barcelona
En un proyecto en un edificio modernista del Eixample, la única ubicación viable para la unidad exterior era el patio de luces comunitario. Para obtener la aprobación de la comunidad, se presentó un estudio acústico que garantizaba niveles por debajo de los 45 dB en las ventanas de los vecinos. Se optó por un modelo de bajo nivel sonoro y se añadió una carcasa acústica decorativa a medida. Esta solución no solo cumplió con la estricta normativa del distrito, sino que la integración estética fue tan buena que la comunidad lo aprobó por unanimidad, sentando un precedente positivo para futuras instalaciones.
Cómo dimensionar el depósito de agua para que 4 personas se duchen seguidas
El dimensionamiento del depósito de Agua Caliente Sanitaria (ACS) es fundamental para garantizar el confort y evitar uno de los mayores miedos de quien viene de una caldera de gas de producción instantánea: quedarse sin agua caliente. Para una familia de 4 personas, el consenso técnico recomienda un depósito de entre 200 y 250 litros. Esta capacidad permite que varias personas puedan ducharse de forma consecutiva sin agotar la reserva de agua caliente.
No obstante, el volumen no es el único factor a considerar. La potencia de la bomba de calor y el tiempo de recuperación del depósito son igualmente importantes. Un sistema bien dimensionado puede recalentar el depósito completamente en 2-3 horas. Además, en zonas de España con agua muy dura, como la costa mediterránea o el valle del Ebro, es crucial tener en cuenta el efecto de la cal. La acumulación de cal en las resistencias y el intercambiador puede reducir la eficiencia del sistema hasta en un 15-20% y acortar su vida útil. Por ello, en estas áreas, es muy recomendable instalar un descalcificador a la entrada de la vivienda o, como mínimo, realizar un mantenimiento anual del depósito que incluya una descalcificación, cuyo coste suele rondar los 100-150€.
La mayoría de los sistemas modernos permiten programar el calentamiento del ACS en las horas de menor coste eléctrico (tarifa valle) o de máxima producción solar si se dispone de placas fotovoltaicas, optimizando así el gasto energético. Un depósito bien dimensionado actúa como una «batería térmica», almacenando energía barata para su uso durante todo el día, lo que representa una ventaja estratégica frente a la inmediatez de la caldera de gas, que calienta el agua «a demanda» pero a un coste por kWh mucho mayor.
El fallo de no prever dónde meter el «frigorífico» (unidad interior) en un piso pequeño
Uno de los errores más comunes al planificar una transición a la aerotermia en un piso es subestimar la huella espacial de la unidad interior y el depósito de ACS. A diferencia de una caldera mural de gas, que es compacta, el sistema de aerotermia requiere un espacio considerable, a menudo comparable al de un frigorífico de dos puertas. Este conjunto, que incluye el hidrokit y el acumulador, necesita un lugar específico que cumpla con requisitos de ventilación y acceso para mantenimiento.
No planificar esta ubicación desde el principio puede llevar a soluciones improvisadas y costosas, o incluso a la inviabilidad del proyecto. En pisos de menos de 100m², donde cada metro cuadrado cuenta, la ubicación más habitual suele ser el lavadero o la galería, a menudo sustituyendo el espacio de la antigua caldera. Sin embargo, hay que asegurarse de que las dimensiones son suficientes. Otra opción inteligente es aprovechar armarios empotrados en pasillos o zonas de paso, siempre que se garantice una ventilación adecuada, a veces forzada, para disipar el calor del equipo.
Además del espacio físico, hay que prever una importante actualización eléctrica. La aerotermia es un equipo de alto consumo que requiere una línea eléctrica dedicada y protecciones específicas en el cuadro general. Este aspecto, a menudo olvidado en los presupuestos iniciales, puede implicar un coste adicional significativo. Según los precios del mercado español, puede suponer entre 800 y 1.200 € para la actualización del cuadro eléctrico y el cableado según el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión (REBT).
Explorar las diferentes alternativas de ubicación es un paso crucial en la planificación, ya que cada una tiene sus propias ventajas, requisitos y costes asociados.
| Ubicación | Ventajas | Requisitos | Coste adicional |
|---|---|---|---|
| Armario empotrado | Sin ocupar espacio útil | Ventilación forzada | 300-500€ |
| Hueco caldera antigua | Aprovecha instalación | Adaptar dimensiones | 200-400€ |
| Lavadero/Tendedero | Zona técnica natural | Espacio suficiente | 0-200€ |
| Garaje (si existe) | No molesta en vivienda | Aislamiento tuberías | 400-600€ |
En cuántos años recuperas los 8.000 € de inversión con la luz al precio actual
La amortización de una instalación de aerotermia es una de las preguntas clave para cualquier propietario. Tomando como referencia una inversión media de 8.000 € para una vivienda unifamiliar, el retorno no es inmediato, pero sí muy atractivo si se planifica correctamente. La rentabilidad depende de tres variables: el ahorro energético anual, las subvenciones disponibles y el precio de la electricidad.
El factor más determinante para acelerar la amortización son las subvenciones. Los fondos Next Generation EU, gestionados por las comunidades autónomas, han sido un gran impulso. Por ejemplo, programas como el vigente en algunas comunidades ofrecen ayudas directas que pueden ser de hasta 500€ por kW instalado, lo que para una máquina de 8 kW podría suponer una subvención de 4.000 €. Esto reduce la inversión neta inicial a la mitad, de 8.000 € a 4.000 €, cambiando radicalmente el cálculo del retorno.
El ahorro anual frente a una caldera de gas natural depende del uso y del precio de la energía, pero una estimación conservadora para una familia media en España se sitúa en torno a los 800 – 1.200 € anuales. Con una inversión neta de 4.000 € y un ahorro de 1.000 €/año, la amortización se completaría en apenas 4 años. Sin ayudas, con la inversión completa de 8.000 €, el plazo se extendería a 8 años. Estos plazos son muy competitivos, especialmente considerando que la vida útil de un equipo de aerotermia de calidad supera los 15-20 años.
Estudio de caso: Amortización real en una familia de Sevilla (zona climática B4)
Una familia sevillana con un consumo anual de 12.000 kWh en calefacción con gas natural decidió instalar un sistema de aerotermia de 8 kW, con un coste total de 8.000 €. Gracias a las subvenciones Next Generation, recibieron una ayuda de 3.000 €, dejando su inversión neta en 5.000 €. Su ahorro energético anual, comparando las facturas de gas anteriores con las nuevas de electricidad, se cifró en 1.000 €. Esto sitúa su periodo de amortización en 5 años. Como beneficio adicional, la calificación energética de su vivienda mejoró de la letra E a la B, lo que, según una tasación posterior, incrementó el valor de su propiedad en un 7%.

Aerotermia o gas: ¿qué sistema penaliza menos tu certificado en zona climática C?
El Certificado de Eficiencia Energética (CEE) es mucho más que un trámite burocrático; es un indicador del rendimiento de tu vivienda y afecta directamente a su valor de mercado y al acceso a ayudas y deducciones fiscales. En este sentido, la aerotermia juega en una liga completamente diferente al gas. El certificado evalúa dos parámetros clave: el consumo de energía primaria no renovable y las emisiones de CO2. La aerotermia, al ser considerada una energía renovable (extrae en torno al 75% de la energía del aire exterior), obtiene una calificación drásticamente mejor en ambos aspectos.
Para una vivienda en una zona climática C como Valencia, Alicante o Barcelona, cambiar una caldera de gas por un sistema de aerotermia puede suponer un salto de dos o incluso tres letras en el certificado, pasando de una D o E a una A o B. Esta mejora no solo revaloriza la propiedad, sino que es a menudo un requisito indispensable para acceder a las subvenciones más cuantiosas y a las deducciones en el IRPF por obras de mejora de la eficiencia energética. Como apuntan los expertos del sector, la elección de la aerotermia es una garantía de mejora.
La aerotermia asegura en prácticamente todos los casos viabilidad de subvención y mejora significativa del certificado energético.
– Certicalia, Guía de ayudas para aerotermia 2024
Estudio de caso: Mejora del certificado energético en un piso de Valencia
Un piso de 90 m² en Valencia (zona climática C1), equipado con una caldera de gas convencional, tenía una calificación energética E. Tras la instalación de un sistema de aerotermia de 6 kW para calefacción y ACS, se realizó un nuevo certificado. Los resultados fueron contundentes: una reducción del 45% en el consumo de energía primaria no renovable y una caída de las emisiones de CO2 de 28 a solo 8 kg/m² al año. Esto se tradujo en una nueva calificación B. Gracias a este salto cualitativo, el propietario pudo acogerse a la deducción máxima en el IRPF, que en ese momento era del 60% de la inversión.
¿Funciona realmente el suelo radiante para enfriar o condensa humedad en el suelo?
La capacidad de la aerotermia para proporcionar refrigeración en verano es una de sus grandes ventajas, ofreciendo una solución «todo en uno». Cuando se combina con suelo radiante, se habla de «suelo refrescante». El principio es sencillo: en lugar de impulsar agua caliente a 35-45°C, el sistema impulsa agua fría a 15-18°C. El suelo absorbe el calor de la estancia, proporcionando una sensación de frescor muy agradable y uniforme, sin corrientes de aire ni ruidos.
Sin embargo, existe un riesgo real: la condensación. Si la temperatura del suelo baja por debajo del «punto de rosío» (la temperatura a la que el vapor de agua del aire se condensa), pueden aparecer gotas de agua en el pavimento, creando una superficie resbaladiza y potencialmente dañina para materiales como la madera. Para evitarlo, es imprescindible instalar sondas de humedad en las estancias y un sistema de control que regule la temperatura de impulsión del agua. Este sistema inteligente modula la temperatura del agua para mantenerla siempre 1 o 2 grados por encima del punto de rosío, garantizando un enfriamiento seguro y sin condensación. En climas muy húmedos como la costa cantábrica o gallega, a menudo se complementa el suelo refrescante con fancoils que ayudan a deshumidificar el ambiente.
La alternativa al suelo refrescante son los fancoils, que funcionan como radiadores pero con un ventilador que impulsa aire frío. A continuación, se comparan ambas soluciones según un análisis técnico de compatibilidades.
| Criterio | Suelo Refrescante | Fancoils |
|---|---|---|
| Confort térmico | Excelente (uniforme) | Bueno (puntual) |
| Nivel de ruido | Silencioso | 35-45 dB |
| Consumo energético | Menor (-30%) | Estándar |
| Riesgo condensación | Medio (requiere control) | Bajo |
| Velocidad enfriamiento | Lenta | Rápida |
Puntos clave a recordar
- La viabilidad de la aerotermia con radiadores antiguos depende de un análisis técnico (aislamiento, clima, dimensionado), no de una regla general.
- La rentabilidad de la inversión se acelera drásticamente con las subvenciones y se maximiza al combinarla con energía fotovoltaica para autoconsumo.
- No subestimes los «costes ocultos»: el espacio físico para la unidad interior y la necesaria actualización del cuadro eléctrico son factores críticos a planificar.
¿Es rentable poner placas solares si trabajas fuera de casa todo el día?
Esta es una de las objeciones más habituales al plantearse una instalación fotovoltaica: «Si no estoy en casa durante las horas de sol, ¿cómo aprovecho la energía que produzco?». La respuesta está en la sinergia estratégica entre la aerotermia y las placas solares. La clave es programar los grandes consumos para que coincidan con las horas de máxima producción solar, generalmente entre las 12:00 y las 17:00. El principal candidato para esta estrategia es el calentamiento del depósito de ACS.
En lugar de calentar el agua por la noche con tarifa valle, se programa el sistema para que lo haga a mediodía, utilizando la energía gratuita generada por las placas solares. El depósito, bien aislado, actúa como una «batería térmica», almacenando el agua caliente producida sin coste durante el día para cubrir las duchas y consumos de la tarde y la mañana siguiente. Esta simple optimización permite aprovechar un gran porcentaje de los excedentes solares que de otra manera se verterían a la red a un precio muy bajo, reduciendo drásticamente la dependencia de la red eléctrica.
Además, la combinación de aerotermia y fotovoltaica abre la puerta a las deducciones fiscales más importantes. La normativa española actual contempla un incentivo fiscal del 60% en el IRPF para instalaciones de autoconsumo que reduzcan significativamente el consumo de energía primaria no renovable, con un límite de hasta 5.000 € anuales. La aerotermia, al ser considerada renovable, es la tecnología que mejor garantiza cumplir estos requisitos.
Estudio de caso: Sinergia aerotermia-solar con programación horaria inteligente
Una vivienda unifamiliar en la Comunidad de Madrid instaló 4 kWp de paneles fotovoltaicos junto con su sistema de aerotermia. Mediante una programación inteligente, configuraron el calentamiento del depósito de ACS para que se activara exclusivamente entre las 12:00 y las 17:00. El resultado, según el análisis de sus datos de consumo, es que aprovechan el 85% de sus excedentes solares como «batería térmica». El agua, calentada gratuitamente durante el día, cubre todas las necesidades de la familia por la noche y la mañana siguiente. Esta estrategia ha reducido su consumo de electricidad de la red en un 70%.
El siguiente paso lógico, una vez entendida la viabilidad técnica, no es solicitar presupuestos a ciegas, sino encargar un estudio de cargas térmicas a un ingeniero o técnico cualificado. Este análisis proporcionará los datos precisos sobre la potencia necesaria para tu vivienda y será la base para solicitar ofertas comparables y tomar la mejor decisión.
Preguntas frecuentes sobre aerotermia en viviendas existentes
¿Qué capacidad de depósito de ACS necesito para una familia de 4 personas?
Para una familia de 4 personas, se recomienda un depósito de entre 200 y 250 litros si la bomba de calor tiene una buena capacidad de recuperación. Si se desea un margen de seguridad mayor o la potencia es más ajustada, un depósito de 300 litros garantiza el confort en cualquier circunstancia.
¿Cómo afecta el agua dura de las zonas costeras de España al depósito?
El agua dura, con alta concentración de cal, es un enemigo de la eficiencia. La cal se incrusta en el intercambiador de calor y las resistencias, pudiendo reducir el rendimiento hasta un 15-20% con el tiempo. En zonas mediterráneas o del sur de España, es casi obligatorio instalar un descalcificador o realizar un mantenimiento anual de limpieza del depósito, con un coste aproximado de 100-150€.
Para un piso español típico de 90m², ¿es mejor un sistema compacto o uno de tipo split?
En pisos con espacio limitado, los sistemas compactos (también llamados «todo en uno» o de tipo columna) suelen ser la mejor opción. Integran la unidad interior y el depósito de ACS en un único mueble, similar a un frigorífico, optimizando la huella espacial en el lavadero o la cocina. Los sistemas split (unidad interior y depósito por separado) ofrecen más flexibilidad de ubicación pero requieren más espacio total.